IKEA y España: 30 años de historias compartidas (y de mitos desmontados)
Las tiendas físicas de IKEA reciben cada año 50 millones de visitas: equivale a que toda la población de Suecia entrara en una tienda de IKEA en España casi 5 veces

"Los primeros suecos que no vienen a tomar el sol": el eslogan con el que IKEA aterrizaba en la Península hace 30 años ya hablaba de un idilio previo entre Suecia y España. El presagio de una historia de amor que dejaría de ser "de verano" para crecer, reforzarse y transformarse con el paso del tiempo.
Era también toda una declaración de intenciones que con el transcurso de los años se convirtió en realidad. Y es que, desde entonces, la sociedad española e IKEA se han ido conociendo mejor, se han acompañado mutuamente y han compartido experiencias de esas que llenan los álbumes de recuerdos (o las paredes de imágenes enmarcadas en unos cuantos marcos RÖDALM). Porque, efectivamente, IKEA ha hecho mucho más que disfrutar de las bondades del clima español.
En el plano económico, un estudio elaborado por la consultora EY da cuenta de la dimensión que ha adquirido el negocio y, sobre todo, del alto interés de los españoles y de la confianza que han depositado en estos suecos, expertos del interiorismo y la decoración, para dar respuesta a sus necesidades del día a día en sus hogares: 31.315 millones de euros en ventas acumuladas, 20.000 empleos directos e indirectos y 12.256 millones de euros en impuestos y, por tanto, devueltos a la sociedad española. Y un dato muy concreto: cada euro gastado en IKEA contribuye con 3,42 euros a la economía española.
No es de extrañar tal éxito teniendo en cuenta el surtido que ofrece a precio bajo pero sin renunciar a valores como el buen diseño, la calidad, la funcionalidad o la sostenibilidad, fieles a su diseño democrático, la "joya de la corona" y posiblemente su mayor contribución al sector de la decoración en España y, por supuesto, al día a día –y a los bolsillos– de millones de personas en sus hogares.
Todo ello ha ayudado de algún modo a configurar la sociedad que hoy en día conocemos; una sociedad que ha avanzado en tres décadas de cambios, como destaca IKEA en su última campaña "Viva el poder del hogar".
Y es que estos 30 años han servido, afortunadamente, para desmontar muchos mitos y hacernos mejores en muchos aspectos. Creencias que la sociedad ha desmontado para montar otras mucho más grandes, como que el azul o el rosa, o los tipos de juegos no entienden de género y que las tareas del hogar son compartidas. Un reflejo de cómo muchas de las transformaciones han partido desde el ámbito más cercano: nuestros hogares.
Por eso IKEA lo ha celebrado por todo lo alto, primero en Badalona, la primera tienda que abrió en la Península, y así lo hará también después del verano en Alcorcón, abierta ese mismo año, en 1996, que supuso su entrada en el mercado madrileño. Mucho ha crecido desde entonces: hoy acumula una red de más de 80 puntos de contacto físico con cuatro formatos diferenciados para estar aún más cerca de todos los hogares españoles y la vida que en ellos transcurre. Como transcurren también el compromiso y la ilusión con los que IKEA afronta cada paso de su historia de amor –y de contribución mutua– con España.
Y lo han celebrado con un deseo que suena, de nuevo, a declaración: "que sigamos acompañando a los españoles y creando juntos hogares que construyen una sociedad mejor", han señalado. ¡Que así sea!